Ciudad de oídas. Mapa de memorias de Talavera

“Ciudad de oídas” es un mapa virtual colaborativo que recoge, en formato sonoro, la memoria de la ciudad de Talavera de la Reina a partir de los relatos de sus vecinos mayores. El proyecto reúne narraciones ligadas a lugares, personas o prácticas ciudadanas que hoy han desaparecido: costumbres, celebraciones, elementos patrimoniales, urbanísticos, medioambientales, simbólicos, negocios y actividad económica en general, figuras de referencia, etc, pero todas ellas, entreveradas con las vivencias personales de los propios ciudadanos.

Proyecto elaborado por el grupo de Radioarte de la EMMD de Talavera de la Reina, coordinado por Ruth Abellán. Participan: Teresa Basilio, Teresa del Cerro, Carmen Gómez, Margarita Gómez, Milagros Martín, Carmen Pérez, Soledad Rodríguez y Félix Serrano. PANTALLA COMPLETA

Pincha en las chinchetas rojas para escuchar los relatos

¡Únete!
El proyecto está abierto a la participación de los vecinos. Si quieres incorporar tus relatos al mapa de “Ciudad de oídas”, contacta con la EMMD de Talavera de la Reina en el teléfono 925821069

Saber de oídas hace referencia a una experiencia indirecta, a una realidad de “segunda mano”, mediada por la interpretación y el habla de un tercero. A diferencia de aquello que uno “ve con sus propios ojos”, lo que se conoce “de oídas” está siempre en entredicho. No es casual que esos dominios de lo incierto se identifiquen con la escucha. Mientras la visión ha definido históricamente un terreno estable y cierto para el conocimiento -ver es creer- la escucha, en cambio, se ha asociado a las formas de la incertidumbre y esto se debe, en buena medida, a que los objetos de la escucha son inherentes al sujeto. Mientras en la visión hay una distancia y un límite claro entre el que mira lo mirado, escuchar requiere del compromiso y la complicidad de cada auditor; es una experiencia que necesita involucrarnos para producir sus objetos dinámicamente.

A partir de los relatos cotidianos recogidos en este proyecto, nos interesa relativizar la noción hegemónica de mapa, en tanto estrategia totalizante de representación del territorio. El concepto de mapa moderno se sostiene sobre valores oculares como la perspectiva panóptica, la distancia o la verticalidad panorámica que confluyen en el ideal de objetividad científica y que organizan y determinan, en buena medida, nuestra forma de concebir el espacio ciudadano, así como el tipo de relaciones y prácticas que pueden darse o no en él. No caben relatos ni nombres propios en esta representación anónima. Tampoco los tiempos, modalidades, velocidades o intensidades con las que practicamos el espacio urbano; el mapa petrifica la ciudad. Michel De Certeau, considera a estos últimos, procedimientos del olvido; huellas que hacen olvidar una manera de ser en el mundo.

Recordar la ciudad para intentar otra cartografía, es una forma de apropiarse y transformar el territorio, para ensayar otras relaciones con el espacio y producir otras identidades. “Ciudad de oídas” propone un espacio subjetivizado, hecho a ras de suelo, a partir de memorias fragmentarias y de perspectivas parciales. Este mapa quiere dar cuenta de la ciudad practicada, de sus enunciados y sus ademanes pero también de la ciudad inscrita en el cuerpo, con sus prescripciones y prevenciones, con sus dolores y sus placeres. Su morfología no es el resultado de un consenso entre voces expertas o autorizadas a decir la ciudad, sino una serie de singularidades discontinuas hilvanadas por el relato cotidiano de ciudadanos de a pie. Más que ofrecer una imagen alternativa de la totalidad, “Ciudad de oídas” intenta desarticular la ficción compacta del espacio urbano componiendo un territorio insular, hecho de protuberancias simbólicas y de lapsos que dilatan y contraen el tiempo. Las historias que lo sostienen apuntan a aquello que ha perdido lugar, y al señalar esa ausencia abren grietas en lo real. Es preciso hacer lugar al vacío para poder habitar. Es preciso horadar la piel de la ciudad para ensayar nuevos tránsitos, para imaginarnos diferentes. Esta intervención querría desquiciar el mapa haciéndolo proliferar mediante los espacios no localizables de la memoria. Es una invitación a desorientar nuestros hábitos y resonar junto a otros, en lugares a los que sólo podemos llegar de oídas; por la voz y el habla de los otros.

Como proyecto paralelo a Ciudad de Oídas, se desarrolla dentro del Laboratorio Ciudadano Crea-Barrio, “Barrios que cuentan”. Se trata de un mapa virtual con las mismas premisas y formato, pero circunscrito a los barrios de El Pilar y El Carmen. Si quieres conocer más de esta iniciativa, puedes hacerlo en este enlace http://www.alganda.org/webalganda/barrios-que-cuentan/ y en el siguiente vídeo:

Ciudad de oídas

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